Bob Fosse: All that Sweet Cabaret [3/5] Cabaret

[Parte 1/5,  AQUÍ]
[Parte 2/5, Sweet Charity AQUÍ]

Duración: 123 min.
Año: 1972.
Dirección: Bob Fosse.
Guión: Jay Presson Allen & Hugh Wheeler)
Música: John Kander
Letras: Dorothy Fields.
Fotografía: Geoffrey Unsworth
Reparto: Liza Minnelli, Michael York, Helmut Griem, Marisa Berenson, Fritz Wepper, Joel Grey
Productora: Allied Artists / ABC Pictures
Galardones: 8 Oscars (Dirección, Acrtiz principal, Actor secundario (Joel Grey)/ 10 Nominaciones/ BAFTA: Mejor Película. Globo de Oro: Mejor Película.
Género: Musical. Drama. Años 30.



Nos encontramos en la Berlín de los años 30, donde la ciudad está dominada cada vez más por el partido nazi. En este contexto el Kit Kat Club da cabida al amor, el baile y la música mezclada de una forma divertida. En esta sala es donde trabaja Sally Bowles (Liza Minnelli), quien se encarga de dirigir junto al magnífico maestro de ceremonias (apabullante Joel Grey) de hacer olvidar la dura realidad y sus tristezas. La película está basada en la novela de Christopher Isherwood Adiós a Berlín y anteriormente ya había sido llevado a Broadway como teatro musical en 1966 dirigida por Harold Prince y coreografiada por Ron Field.Todo funciona a la normalidad en el Kit Kat Club con divertidos números de variedades hasta que Brian Robert (interpretado por Michael York) llega a Berlín desde Reino Unido para trabajar como traductor de obras literarias alojándose en el mismo edificio que la señorita Bowles. De esta forma comienzan una amistad de lo más singular, donde se mezclan amistad, amor, complicidad y atracción sexual. Entre tanto Sally continúa con su fijación de capturar a algún pez gordo del negocio del espectáculo con el fin de alcanzar su sueño de convertirse en una estrella del cine, Mientras, el nacionalsocialismo alemán va incrementando su fuerza y presencia. Bienvenido al Cabaret".


"¿La vida les decepciona? Olvídenlo. Aquí la vida es preciosa."



"Wilkommen, bienvenue, welcome" (clip)  nos da la bienvenida al mundo de Cabaret, de la mano del maestro de ceremonias Joel Grey (a través de las acertadas letras escritas por Fred Ebb), con una perturbadora comicidad. Como la gran mayoría de números musicales (todas excepto el himno nazi), éste se desarrolla sobre el escenario del propio Kit Kat Club dentro del espectáculo ofrecido por el local a los extraños que lo frecuentan cada noche. Se nos adentra por lo tanto en una especie de pequeño cobijo, guarida de fantasía como un recóndito escondite frente al caos que se planea cernirse sobre la sociedad alemana del momento (en determinado momento un miembro del cuerpo nazi es expulsado del local, lo cual más adelante tendrá violentas y nefastas consecuencias sobre el encargado de expulsarlo, siendo brutalmente golpeado; intercalada con un número musical de baile tirolés sobre el escenario). Son varios lo elementos que hicieron que el film de Fosse consiguiesen alzar el género musical de vuelta al punto de mira por parte del público. 


En primer lugar, vamos a centrarnos en el aspecto más vinculado a la fuerza visual en el terreno de las actuaciones musicales. En las magníficas performances que tienen lugar en la película se abandona el empleo del plano secuencia, para hacer uso de una combinación de planos cortos (incluso detalles) sincronizados con la música a través del montaje, ayudando a una puntuación mucho más acertada y rítmica, haciendo así que también el público participe de la acción que tiene lugar (Fosse hace uso con frecuencia del plano contrapicado en primera fila de público, simulando el punto de vista subjetivo del público, permitiéndonos identificarnos con ellos con gran facilidad y acierto). Se trata por lo tanto de piezas musicales con una gran puesta en escena y con un dinamismo muy estudiado, donde los distintos planos y ángulos conforman estructuras visuales muy poderosas; como ya hiciese en Sweet Charity en la anteriormente citada Big Spender que perfectamente podría estar incluida en este film.

"Una persona de lo más extraña y extraordinaria"


Una técnica de dirección fantástica, una interpretación inigualable de Minnelli y un magnífico equipo técnico dan como resultados algunos de los números musicales que aún hoy, décadas después, son un referente para la imitación y la inspiración de nuevos artistas. Sumado a estos elementos, las letras son un ingenioso juego de significado constante, con una gran cantidad de mensaje implícito en ellas, como herramienta para el canto a la liberación , la crítica social y al amor (número entre el maestro de ceremonias y la gorila, If You Could Se Her  máximo exponente del amor libre llevado al límite con un magnífico envoltorio cómico; o el Two Ladies  donde se aborda el tema de las tríos amorosos: “Berlín produce extrañas parejas hoy en día. Algunos tienen un amigo… otros tienen dos.” El papel desempeñado por Liza Minnelli en este film es un factor de vital importancia para el valor artístico del film. Es uno de esos casos en los que se puede hablar sin miedo a equivocarse de que el talento para el espectáculo estaba fusionado con el ambiente familiar y casero. Su padre era ni más ni menos que Vincente Minelli, considerado uno de los principales y más importantes padres de los musicales modernos; y su madre era la aclamada actriz, cantante y protagonista de Wizard of Oz (Victor Fleming, 1939), Judy Garland. Una herencia genética empleada de forma efectiva producen una de esas figuras que quedan grabadas en los anales de la historia y del espectáculo (de las pocas artistas ganadoras de un Oscar, Tony, Emmy y Grammy). Tal sería el éxito y buena acogida de la artista, que poco después Fosse, Kander y Ebb (como coreógrafo, músico y letrista correspondientemente) colaborarían nuevamente en la creación del show televisivo Liza with a Z para el lucimiento de la actriz.

Otro de los elementos a destacar en Cabaret es la total vinculación con la realidad a la hora de mostrar los números musicales, es decir, la totalidad de las actuaciones, menos el himno nazi, tienen lugar sobre el escenario del Kit Kat Club, ligándolas con un excelente montaje y transcurso narrativo con el desarrollo de la historia. De este modo Fosse nos lleva desde el dormitorio donde Sally y Brian acaban de iniciar su relación amorosa al escenario donde ella, como si de su mundo interior se tratase, nos brinda una apasionada interpretación de Maybe This Time, como expresión desenfrenada del amor recién nacido; así mismo el número del trío a cargo del maestro de ceremonias precede la presentación del viaje donde los dos protagonistas y un apuesto y rico barón los invita y seduce en un majestuoso palacio a la afueras de Berlín; la marcha que salta desde el mas puro baile cabaretero a una marcha militar nazi, intercalando imágenes de un ataque contra uno de los personajes judíos de la historia. Estableciendo siempre un juego de espejos con el avance de las tramas, gracias al contenido de las canciones que sirven como comentario y formas de reinterpretar los acontecimientos.

Por otro lado, el factor que posiblemente más hizo destacar a Cabaret, acompañando a la excelente elaboración técnica en todos sus terrenos como ya se ha mencionado, es el aspecto temático del contenido. Abordaje de temas sociales de gran importancia y complejidad. Por un lado y con una presencia constante y evolutiva en todo el desarrollo del largometraje, es el ascenso del nacionalsocialismo alemán.

"¿Aún crees que podréis controlarlos?"


Se convierte en desencadenante del avance de la trama en determinadas ocasiones,   incluso protagoniza algún número musical, pasando de estar en el aparente segundo plano en que se mantiene durante la historia para ser completo protagonista en escenas como la del canto del himno nazi Tomorrow Belongs to Me la feria rural, dando pistas sobre lo que se avecina de forma inminente, reflejo de la convivencia entre la raza aria y los fanáticos afiliados al movimiento nazi y el opuesto sector social. Al margen de esta clara manifestación de la existencia del movimiento político, durante el transcurso de los números musicales del maestro de ceremonías en el escenario del club hay cientos de referencias, críticas y chistes al nazismo: bigote pintado por maestro de ceremonias se pinta un bigote con restos del barro sobre el que se pelean dos de las chicas del Cabaret; baile convertido en marcha militar donde los ornamentados gorros de baile se convierten en cascos militares, etc. Dentro de la temática política se inscribe el desarrollo de una de las líneas argumentales secundarias, el de la relación entra Maximilian von Heune (interpretado por Fritz Wepper) y la bella Natalia Landauer (por Marisa Berenson) que se mueve en torno a la problemática judía de la época.

Otro tema de especial delicadez tratado en este film (sobre el que también haría algún guiño más adelante en  All That Jazz) es el asunto de la homosexualidad y el amor libre en general. Inicialmente el personaje de Brian se nos presenta como el de un hombre cuyas experiencias con las mujeres han sido nefastas, pero que sin embargo comienza una bonita relación con Sally. Pero la historia va un paso más allá, ahondando en las relaciones a un nivel algo más complejo.




Esto lo consigue Fosse a través de una de las relaciones interpersonales más extrañas del mundo del cine musica: el triángulo de amor establecido entre Sally, Brian y  Fritz. El elegante trato que Fosse da al tema en la cinta hace que solo mediante pequeños detalles podamos ir entendiendo lo que está sucediendo entre lo que originalmente era una pareja clásica (formada por Sally y Brian) y este tercer nuevo elemento interpretado por Fritz Wepper.
"¿Todo a cambio de una pequeña infidelidad?"

A este peliagudo asunto se suma uno de mayor intensidad y conflicto: el aborto. Magnífica simbología empleada por el director para mostrarnos la interrupción provocada del embarazo, mediante la imagen del niño pequeño sentado en las escaleras, lanzando la pelota y siendo devuelta por el personaje de Sally (rechazando jugar con el niño) camino de vuelta a casa tras haber tenido la cita para realizar dicha operación. Esta intensa historia se cierra con un majestuoso número musical (doble según se mire). En primer lugar, tenemos la despedida de Sally, con el mítico número Cabaret , donde se realiza una síntesis sobre su filosofía de vida, actitud positiva hacia la vida, inyección de energía y optimismo, y ganas de vivir en general Y es que es en  este entorno, sobre el escenario, donde Sally/Liza se desenvuelve con una fuerza, un encanto enigmático, que nos hace caer bajo sus encantos, simpatizar con ella y estar de acuerdo a más no poder con cada  pensamiento que desde sus cuerdas vocales dispara convertidos en dulce melodía.

"De la tumba a la cuna no hay un camino tan largo."

Para cerrar el film, tras la energética despedida de Sally, el maestro de ceremonias, de la misma forma que nos dio la bienvenida como público, nos dará una despedida para la reflexión. “¿Dónde están sus problemas ahora? ¡Olvidados, se los dije!”. Un pequeño baile entre cámara y la característica orquesta femenina del Kit Kat Club nos llevan de la mano para darnos el adiós definitivo, donde la música va terciándose cada vez más cerca de la pesadilla mientras un ralentí de imagen y un foco nos dejan visualizando cruces gamadas en los psicodélicos espejos que adornan Cabaret.

Supone esta pequeña joya la consagración de Fosse como cineasta, consiguiendo el Oscar al mejor director (frente a Francis Ford Coppola, compitiendo ese mismo año por The Godfather.  Su segunda cinta cinematográfica, 3 años después de sus inicios con Sweet Charity, en la que muestra haber aprendido y mimetizado muy inteligentemente todo lo aprendido hasta el momento, para brindar una de las películas que aún a día de hoy siguen manteniendo el título de más importantes del cine musical, como ejemplo de espléndido entretenimiento (carácter básico del musical) ligado a la crítica y denuncia social.



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